sábado, 22 de noviembre de 2008

DEBILIDAD: LA PERFECCIÓN DEL PODER DE CRISTO


Titulé así el post por algo que a muchos nos ha pasado. Permíteme hablarles de nuestras debilidades. Debilidad para muchos es falta de vigor, es carecer de fuerzas, falta de ánimo, por algo que puede estar sucediéndonos. Sea un problema financiero, emocional, un problema de salud, ó de cualquier tipo. Cedemos fácilmente ante la falta de ánimo, dejamos a un lado el valor, el esfuerzo, la energía, la intención.

Hoy 22 de noviembre llevo 22 días con fiebre. Este fenómeno patológico es cíclico; debo estar controlándolo, porque es algo que viene y se va; a principios con los exámenes médicos se pensaba que era malaria o paludismo, pero no. Se han descartado una inmensidad de enfermedades que se estructuraban en mi mente. Sin ir más allá, he aceptado este lapso de tiempo, como una verdadera Voluntad de mi Señor Jesucristo para con mi vida. ¿El porque? Tengo que decirte que me ha enseñado muchas cosas.

Cuando estás en debilidad sabes con cuales personas cuentas. Sabes quienes te apoyan. El Señor te lleva a lugares en que debes estar justo allí, en ese instante para que tú que siendo débil, en realidad eres fuerte.. .. y eres fuerte porque confías en el Amor de Nuestro Señor Jesucristo, y actúas conforme a la Voluntad de Él.

En mi segunda ida al hospital, me canalizaron y me pusieron en observación. Luego de estar unas horas allí, observé a un amigo que no veía por mucho tiempo. Él estaba con su hija de siete meses. Me dijo que esta se le había caído de la camita y trasbocaba. No quería comer. La remitieron en observación. El Señor me decía: --Ora por ella-. Lo hice y me contristé. Luego de un tiempo mi amigo se paseaba de arriba hacia abajo buscando no se qué. Le llamé para saber cual era su problema. Me dijo que necesitaba mucho dinero para darle orden de subir a la niña al piso de especialización. Los hospitales en Colombia son pésimos. Estaba muy alterado, en su rostro había una perdida de esperanza. No sabía que hacer. Pero nuevamente una voz me dijo: - entrégale lo que tienes-. Hubo un conflicto en mi mente. Una duda. No tenía lo suficiente. Y en mis pensamientos le dije al Señor, Señor no tengo lo que me pide. Y la voz me decía: - entrégale lo que tienes-. Como designio, como Potencia llegó a mi mente la palabra en Hageo 2:8 Mía es la plata y mío es el oro, dice Jehová de los ejércitos. Y sin mediar palabras obedecí al mandato de Dios.

Justo cuando me iban dando la salida sin resolverme nada, vi el traslado de la niña al piso de especialización. Mis ojos se aguaron. Hoy las lágrimas de mi amigo, la gran salud de la nena, fue la mejor recompensa. A Dios sea toda la Gloria y la Honra.

Aunque sigo aquí preso en esta alteración de la salud, toda la Victoria es de Jesucristo de Nazareth y no sé el destino que Dios tiene para conmigo.

Gózate en necesidades, en persecuciones en angustias, porque Cristo no desampara y Su Amor está allí para Siempre.


Cristo te ama.

4 comentarios:

Alí Reyes H. dijo...

Tremendo testimonio hermano

A veces es tan difícil creerle a Dios, pero cuando lo hacemos y lo ponemos por obra...La bendición

En cuanto a tu enfermedad, infórmate acerca de la brucelosis, generalmente es crónica y dá con lo que se llama: episodios febriles recurrentes.

Estaré orando por tí mi hermano

ABEL ADAN dijo...

Gracias Alí.

Quedan descartadas todas las enfermedades crónicas, sobre todo la que nombras.

Hoy 26 amanecí mejor que antes. El Señor me ha levantado y estoy en recuperación.

De nuevo gracias por tus oraciones.

Dios te continúe bendiciendo.

Eres mi fuerza dijo...

El Señor tiene un proposito muy grande en la vida de sus hijos, propositos que no logramos entender, y que nuestra mente juega un papel muy duro, pues atravez de nuestra mente viene la duda, el Señor nos prueba para perfeccionarnos y ser mejores cada dia para estar preparados, para ya sea que velemos o que durmamos pero el tiene el control de todo en nuestras vidas. confiar plenamente en el NUNCA NOS ABANDORA, su justicia siempre esta por delante y tiene un plan para cada uno de nosotros.
El es mi fuerza sin el no podria soportar

ABEL ADAN dijo...

Amén