martes, 6 de julio de 2010

ROMPE EL YUGO; RUPTURA DE TU PASADO, NUEVA MISION TIENES

Partió de allí Elías y halló a Eliseo hijo de Safat, que estaba arando. Delante de él iban doce yuntas de bueyes, y él conducía la última. Elías pasó ante él y echó sobre él su manto. Entonces dejó los bueyes, salió corriendo detrás de Elías y le dijo:


Te ruego que me dejes besar a mi padre y a mi madre; luego te seguiré.

Y él le dijo:

Ve, regresa; ¿acaso te lo he impedido?

Regresó Eliseo, tomó un par de bueyes y los mató; con el arado de los bueyes coció luego la carne y la dio al pueblo para que comieran. Después se levantó, se fue tras Elías y lo servía. 1 de Reyes 19:19.


…..Entonces también dijo otro:

Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.

Jesús le contestó:

Ninguno que, habiendo puesto su mano en el arado, mira hacia atrás es apto para el reino de Dios. Lucas 9:61

****************************

Echó sobre él su manto: En el antiguo Israel, esta acción equivalía a una toma de posesión y a la adquisición de un derecho (observa en Rut 3:9). Este gesto es aquí una especie de investidura para el ministerio profético, ya que Eliseo, al quedar en posesión del manto de Elías, recibió también el espíritu y el poder que lo capacitaban para continuar la misión de su maestro. Pero ese no es el tema.

Te diré ¿Has arado la tierra con una yunta de bueyes? Puedes trazar un surco recto sin mirar atrás? No lo creo.


Bien. Abre tu Biblia en las citas anteriormente mencionadas. Léelas; analízalas.

En ocasiones, nos detenemos en la vida y pensamos: no hemos logrado hacer todo lo que deseamos, no hemos logrado llegar donde queremos; ….pero hemos seguido adelante hasta luchar por alcanzar una meta; hemos “arado” la tierra, vivido la vida,.. porque sabemos que tenemos a Cristo nuestro Salvador. Con todo lo anterior, creo que es bueno no fijarse en lo que has recorrido, sino en lo que nos falta por recorrer. Debes proseguir a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús.


Hebreros 12:1-1 dice:
Por tanto, nosotros también, teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos, despojémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios.

Nueva misión tienes. Rompe tu yugo, rompimiento total con tu pasado. No debes mirar atrás. Las cosas viejas pasaron, todas son hechas nuevas. La vida es como una carrera, el pecado es un estorbo que se nos enreda en los pies y no nos deja correr. Pon toda tu atención en Jesús, el Salvador. 

Dios te continúe bendiciendo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Gloria a Dios , excelente mensaje, ha sido una bendición para mi